
Donald Trump emitió una nueva advertencia contra el Gobierno de Nicolás Maduro al anunciar que los ataques terrestres contra grupos vinculados al narcotráfico “comenzarán muy pronto”. Desde la Casa Blanca, el entonces presidente estadounidense aseguró que su administración intensificaría las acciones de presión sobre Venezuela.
Trump afirmó que más de 11.000 “asesinos venezolanos” habían ingresado a Estados Unidos y sostuvo que su estrategia hacia el país suramericano “trata sobre muchas cosas”, incluyendo la inmigración y el combate al narcotráfico. Estas declaraciones coincidieron con la incautación de un petrolero venezolano por parte de las autoridades estadounidenses.
Aunque evitó responder si la operación tenía relación con el petróleo, el líder republicano insistió en que Caracas ha permitido el ingreso de criminales y narcotraficantes al país norteamericano, un argumento que ha repetido en varias ocasiones sin presentar evidencia concreta.
El exmandatario también acusó a altos mandos del Gobierno y del Ejército venezolano de participar directamente en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Según Trump, las operaciones marítimas desplegadas por su administración en el Caribe y el Pacífico oriental habrían logrado reducir en un 92 % el tránsito de narcóticos por esas rutas.
“Nos han tratado mal y supongo que ahora nosotros no los estamos tratando demasiado bien”, afirmó Trump, dejando entrever que las nuevas acciones militares en territorio venezolano serían inminentes y formarían parte de su ofensiva contra el régimen de Maduro.